Mi vida con alopecia areata

dora gálvez

Desde hace dos años sufro alopecia areata, agravada por el estrés de un proceso de reprodución in vitro, por un embarazo de riesgo y un parto muy doloroso acompañado de un postparto un poco heavy. Hoy me veo casi sin pelo, ayudandolo a que pueda florecer de nuevo reforzando mi sistema inmune y manteniendo mi mente a raya, con pensamientos y acciones que me impulsen, me sostengan serena, y me permitan ser feliz cada día con este aprendizaje que me toca.